Las declaraciónes del ex Alcalde de Cuenca, Fernando Cordero, sobre el Mall El Alto – nuevo emprendimiento del grupo Ortíz de la ciudad de Cuenca –, evidencia el complejo equilibrio entre desarrollo urbano y sostenibilidad ambiental en Cuenca.
Cordero reconoce que la construcción de más de 100,000 metros cuadrados tendrá un impacto significativo en la ciudad, aunque destaca que el proyecto busca integrarse con la naturaleza y mitigar efectos negativos mediante estudios técnicos. Sin embargo, la verdadera prueba será la capacidad de estas medidas para atenuar los impactos ambientales, contrarrestar el tráfico y la presión sobre los recursos urbanos.
Uno de los mayores desafíos que enfrenta la obra son sus efectos sobre la movilidad en la zona, un problema que, según Cordero, se ha intentado gestionar, pero que puede colapsar ante la alta afluencia esperada en los primeros días. Esta preocupación no es menor, considerando que Cuenca ya enfrenta dificultades en su infraestructura vial y el impacto de grandes proyectos en el tránsito.
Ante este panorama, el Mall El Alto se convierte en un caso emblemático que no solo debe ser visto como un proyecto comercial, sino como un reto integral de planificación, movilidad y gobernanza urbana.
Las preguntas que quedan: ¿Se logrará equilibrar el progreso con las demandas ciudadanas? ¿pasará a engrosar la lista de iniciativas que generan más problemas de los que resuelven? ¿las administraciones municipales que permitieron el avance de este proyecto desde sus inicios, hace más de un década, y su ejecución en los dos últimos años asumieron debidamente su obligación de velar por el medio ambiente y el cumplimiento de las normativas PUGS y PDOT de esta ciudad?
El debate sigue abierto.
Además, el ex Alcalde se refirió en la misma entrevista al malestar ciudadano por multas relacionadas con el PDOT y PUGS en los sectores rurales, afirmando que el Concejo Cantonal impulsó sanciones que podrían interpretarse como excesivas. La denuncia sobre la posibilidad de que funcionarios municipales impongan multas directamente en los hogares sin procesos claros refuerza la necesidad de mayor transparencia en la gestión territorial.
Por otro lado, Cordero advirtió que la administración anterior dejó una herencia de cobros cuestionables por obras, bajo la figura de contribución de mejoras, afectando sectores rurales tan lejanos de Cuenca urbana como Chaucha. Esto reabre el debate sobre la justificación y aplicación de estas contribuciones forzadas a ciudadanos de la ruralidad, un tema que ha generado tensiones entre ciudadanos y autoridades locales.