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Dra. Catalina Mendoza

Especialista en género y derecho

La pandemia del nuevo coronavirus no es la única que enfrenta nuestro país; la pandemia de la violencia de género arrebata vidas de mujeres cada día. El viernes se conoció el femicidio de Gabriela León en Cuenca y ese mismo día se informaba sobre dos femicidios más en la provincia de Imbabura. La doctora Catalina Mendoza, especialista en género y desarrollo analizó los últimos casos reportados en el país y cuestionó que el Estado no cumpla con su rol de defensa a la mujer y la erradicación de la violencia.

 

Para la doctora Mendoza, el femicidio es un delito grave que no puede ser catalogado como un homicidio común; explica que estos asesinatos deben ser investigados en un contexto de violencia de género. “Cuando se conoce del asesinato de una mujer por ser mujer no solo debemos exigir justicia y lucha contra la impunidad, sino preguntarnos además qué hace el Estado para prevenir los asesinatos de mujeres”.


Resaltó a la educación como la principal arma y herramienta para cambiar esta situación y poner fin a la violencia. “El sistema educativo debe empoderar a los niños y niñas, educarlos en igualdad” manifiesta Mendoza pero también se debe fortalecer la normativa jurídica para la protección de la mujer y eso va de la mano de la inversión de recursos de los diferentes niveles de Gobierno.


Entre otras propuestas, Mendoza sugiere la implementación de una línea exclusiva para denuncias específicas de violencia de género, y la necesidad de inversión por parte del Estado en programas de prevención. Insiste, la Especialista, en la recopilación de datos para conocer e identificar cómo se destinan los recursos para la erradicación de la violencia, para Mendoza “el Estado omite su deber de contar con un sistema único para la atención integral de casos de violencia” a lo que se deben sumar campañas para la prevención de la violencia y que los hombres se movilicen y se pregunten cuál es su rol para poner fin a la violencia contra la mujer. Manifestó que un paso para cambiar esta situación es reconocer a este tipo de asesinatos por su nombre y por eso fue necesario diferenciar un femicidio de un homicidio.


Mendoza explicó que los femicidios mayoritariamente se producen en los espacios en los que las mujeres deberían estar seguras, sus hogares y a menudo son víctimas de personas cercanas; aunque existen casos, estos crímenes no son cometidos por desconocidos o por asesinos seriales, sino por personas conocidas. “El espacio privado doméstico se convierte en un espacio para la dominación y subordinación de la violencia” expresa. En su análisis, la doctora Mendoza advierte que todo lo relacionado con lo femenino no es tomado en cuenta en la sociedad, incluso indicó que la mujer sufre violencia en los discursos políticos y llamó a la ciudadanía a reflexionar sobre estos temas.