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Dr. David Acurio

Docente universitario

El docente e investigador universitario, doctor David Acurio, quien además preside la Mesa COVID-19 de la Universidad de Cuenca evaluó la situación de la pandemia actual y las decisiones de retornar a clases así como las reformas a la ordenanza de control de las medidas de prevención que permite el relajamiento de restricciones y la apertura de servicios como bares y discotecas.


Reconoce que las condiciones son alentadoras, hay una importante disminución de casos y de ocupación de hospitales, sin embargo, le preocupa que haya una falsa sensación de seguridad que podría llevarnos a situaciones lamentables. “La pandemia no termina, no podemos estar en la calle sin mascarilla, o dejar de tomar todas las medidas de precaución”, insistió. 
Opina que estamos en un momento de inflexión, “debemos tomar las medias con cuidado, no generar falsa confianza que puede terminar en un aumento de casos”. 

Dice que es importante que las personas se vacunen, “hay una responsabilidad comunitaria en ello”, quienes están enfermando son quienes no se han inoculado.

Sobre los porcentajes de población vacunada señaló que, si bien en Cuenca este alcanza alrededor del 80%, esto no debe llevarnos a creer que alcanzamos la inmunidad de rebaño, es necesario observar lo que ocurre en el mundo. “Es imposible pensar que Cuenca, una ciudad pequeña, pueda alcanzar por si sola la inmunidad de rebaño; son enfermedades endémicas, debe continuar la protección”, aseveró. 

Cuestionó algunas acciones que se adoptarán gracias a la aprobación de reformas a la ordenanza como la ampliación de aforos y la apertura de espacios con poca o nula ventilación y que por las propias condiciones del servicio llevan a los usuarios a relajar las medidas como abandonar la mascarilla y eliminar el distanciamiento físico. 

Así mismo, exteriorizó su preocupación por el transporte público, “si no hay control del cumplimento de aforo en el transporte y del uso de la mascarilla, podremos ver a futuro un rebrote preocupante”, indicó.

Desde su punto de vista los niños, niñas, adolescentes deben retornar a las aulas, eso no está en discusión, lo que debe analizarse son las condiciones de este retorno, manifiesta. “Es necesario un conjunto de acciones que permitan precautelar la seguridad de la población estudiantil y de sus familias”, insiste; pues, el regreso en sí mismo no representa un riesgo con las medidas pertinentes.

Finalmente comentó sobre las acciones tomadas en la Universidad de Cuenca para el retorno el 27 de septiembre.